domingo, 26 de mayo de 2013

La revolución tecnológica y el rol docente. Resistencia y Adaptación


Reflexionando sobre los cambios vertiginosos que nos toca transitar me acordé de algo que le pasaba a mi tía, profesora de escuela secundaria, cuando el avance tecnológico llegó  a la escuela para quedarse: se negaba profundamente a usar la computadora y posteriormente a abrirse una casilla de mail.



Esta anécdota que se conversaba en muchas reuniones familiares, me llevó a pensar en que fuimos y somos protagonistas  de una época histórica, que implica un cambio de paradigma en cuento al uso de la tecnología no solo en las aulas, sino tambien,  en como estructura el mundo interno y externo de los sujetos,  y por ende, de los alumnos que asisten a las escuelas, acrecentando muchas veces la brecha generacional entre docentes y alumnos.






“La tarea educativa rebalsa los limites de cualquier otra actividad, porque su trabajo consiste en colaborar, en orientar, en guiar la formación del hombre…el desafío de ser educador hoy, es mas que nunca una tarea titánica “…  y esto implica pensar en la capacidad que necesita un docente de adaptarse, de poder vencer resistencias, tratando de ser portadores y trasmisores de un discurso en donde lo tecnológico trate de ser parte de un lenguaje en común con los alumnos.  



¿Como creo que uno puede lograrlo? A partir de la posibilidad que tenemos de recrearnos y construir sentidos permanentes ante los  desafíos que se nos presenta día a día en esta loca época que nos toca vivir.


















La escuela y las tecnologias


           Durante siglos, es decir un largo periodo de tiempo, la escuela ha permanecido igual. Las formas de enseñar, las metodologías, incluso los conocimientos mismos han tenido fortaleza y persistencia tal que el modelo tradicional de aprendizaje que hoy mayoritariamente usamos puede rastrearse  hasta antes de la Revolución Industrial y, al decir de algunos, nos quedamos cortos.



           Sin embargo, el mundo ha cambiado dramáticamente en los últimos treinta años y la escuela, como institución social, institución de aprendizaje, formadora de sujetos pedagógicos, debe ser capaz de adaptarse.

          La globalización, la tecnologización y la híper vinculación han modificado un elemento esencial que era patrimonio casi exclusivo de los sistemas educativos: la gestión del conocimiento.

           La escuela y los libros tradicionales (de papel, formato físico portadora de conocimientos) eran los soportes que transmitían mayoritariamente el conocimiento y la cultura y sin los cuales era impensable gestionar, promover, transmitir o difundir los saberes nuevos y antiguos.

           Sin embargo, todo esto tuvo su cambio. Nosotros nos podemos dar cuenta que ni el libro tradicional (formato papel), ni menos la escuela actual, cumplen con las expectativas de los niños y jóvenes actuales y, mucho menos, con las necesidades reales de manejo de información que ellos tienen.

           Al perder la escuela y los libros el monopolio de la educación, se fueron creando realidades en las cuales el mundo digital se alza como el nuevo reservorio de la cultura universal al que necesariamente debemos adaptarnos. No puede, por cierto, la escuela permanecer ajena a eso. Sino que debe tratar de incorporar de la mejor manera posible todos los adelantos tecnológicos que día a día el mundo nos va brindando através de los seres humanos.



           Debemos preparar a nuestros estudiantes en la adquisición de las competencias necesarias para adaptarse a un mundo cambiante. No es fácil para la escuela cambiar la mirada, pues durante siglos recurrió a saberes conocidos para problemas conocidos. Durante siglos fue entregando herramientas y conocimientos que mutaban muy poco y que, por lo tanto, podía el individuo recurrir a ellos a lo largo de su vida cada vez que los necesitara. Esto ya no es así, el mundo (su mirada) ha cambiado y por lo tanto esos saberes ya quedan obsoletos y con muy poco uso.

            Pero no sólo hay que preparar a nuestros estudiantes para dotarlos de las herramientas pertinentes que les permitirán navegar por las marejadas de información de la Web, sino que hay la urgente necesidad de establecer y difundir una mirada crítica y ética de los usos tecnológicos que complemente la mera funcionalidad con la que parecen quedarse los  docentes más cercanos a la tecnología.

            El gran desafío, por tanto, no es pensar si es válido incorporar el uso de las TIC en educación, esa interrogante ya está hace rato superada, sino cómo aprovechar estas herramientas para desarrollar las capacidades necesarias para desenvolverse en el futuro.

 

           No podemos conformarnos con incorporar cantidad de recursos tecnológicos, como suele hacerse a través de los ministerios de educación y creer que con ello estamos en el camino correcto: hay que dar pasos seguros hacia la calidad y ello pasa, forzosamente, por agregar el componente valórico que implica la mirada crítica y la mirada ética de las tecnologías informáticas en educación.
          
           Parece fácil decirlo, pero hacerlo es uno de los mayores desafíos que enfrenta la educación hoy en día.
 





sábado, 25 de mayo de 2013

Comunicandonos!!!!!!!!




"El desafio de ser educador hoy, es más que nunca una tarea titánica, no con ello se piense que otro tiempo fuera mejor. Todo lo contrario, esta es nuestra época, este es nuestro tiempo, de cambios, de dinamismos, increible(.....). Era de computadoras, de los niños probeta y de la desnutrición más grande de la historia de la humanidad. Esa es nuestra época y ése es el gran desafío de ser educador (....). No importa que los salarios no alcancen ... no importa que su dignidad no sea reconocida, ellos los educadores avanzan cada mañana con el sol, llenos de esperanza, con sus cuadernos de notas y sus preocupaciones, forjando el futuro..." Frase extraída del texto Prieto Castillo Daniel " Apuntes
sobre la productividad discursiva y el aprendizaje.

Tomo esta frase porque me parece muy cierta, estamos en la era de las nuevas tecnologías, donde en el espacio académico no son aprovechadas como deberían, ya que en el transcurso del año se nota el desprovechamiento de una herramienta fundamental como son las neetbooks que se les entrega a los/as adolescentes en el secundario. En muchos casos los docentes no solo se quedan con sus metodos tradicionalistas de enseñanzas sino que utilizan poco o nada la herramienta tecnológica.

A hora me pregunto un docente llega a comunicar, a expresar sus ideas a su clase desde donde se posiciona, que herramientas del saber utiliza, que medios comunicativos incorpora en su clase. Cree que las personas que tiene enfrente son sujetos o alumnos considerandolos como tabula rasa, donde debe transmitir contenidos, ellos se vuelven meros receptores de la información, según Durheim el docente es el dueño del saber. Tiene o no cuenta el contexto donde esta inserto, contexto social, económico, polítco, social, o prepara una clase ideal para que clase de grupo!
La palabra del docente a que discurso ideológico responde al curriculo preescripto o al oculto. El docente según Paulo Friere tiene un posicionamiento ideológico, responde a la clase dominadora, capitalista o se ubica del lado de las clases oprimidas.
Estamos atravesados por la lucha de clases, por la contradicción entre el capital-trabajo, donde la escuela intenta homogeneizar, ocultando la diversidad cultural, pero gracias a las transformaciones, la sanción de la ley de medios, la implementación de las radios en las escuela una nueva voz va saliendo a la luz, la voz de los pueblos oprimidos. Las nuevas tecnologías y la nueva ley de medios nos permiten tener esta diversidad oculta por años.
Esta en nosotros y ahi me involucro, tratar de buscar un mundo más justo donde podamos no sólo brindar y construir un pensamiento colectivo con nuestros estudiantes, pensamiento crítico de la realidad imperante, sino también donde podamos desnaturalizar lo cotidiano para formar sujetos criticos, protagonistas de su accionar, teniendo presente las herramientas tecnológicas que tengamos.


“LAS NUEVAS HERRAMIENTAS PEDAGÓGICAS”


        La presencia de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en la sociedad y en el sistema educativo es un dato innegable en los últimos años. Su impacto ha provocado una suerte de revolución en la economía, la política, la sociedad y la cultura, que transformó profundamente las formas de producir riqueza, de interactuar socialmente, de definir las identidades y de producir y hacer circular el conocimiento.
Dentro de los sistemas educativos  la  inclusión de las TICs en los procesos de enseñanza-aprendizaje,   los programas y proyectos vienen empujados por una fuerte presión social y económica.
El hecho de que la presión o motor fuera sobre todo externo a los sistemas educativos motivó, al menos inicialmente, que fueran pocos los planes de prospectiva que se plantearan una planificación a largo plazo de cambios en gran escala. Esto se debe, en gran parte, al ritmo acelerado de transformaciones, que impusieron el tema aun antes de que pudiera ser procesado en proyectos que anticiparan futuros desarrollos.
La escuela ha sido señalada como una institución estratégica para la recepción de las TICs, ya que es allí donde se concentran los procesos de creación y transmisión de conocimientos, pero lo cierto es que las inversiones en infraestructura en materia de nuevas tecnologías que se produjeron en un comienzo, apuntaron más a la conectividad organizacional, a la venta de servicios en los hogares y –últimamente– a la conectividad móvil de los usuarios particulares, sin que se haya registrado una inversión paralela en el ámbito de la educación –pública o privada– con el fin de promover su apropiación y uso creativo por parte de los jóvenes. La impresión compartida a lo largo y a lo ancho del globo es que la dinámica ha sido tan veloz y descentralizada que ha dejado a las instituciones tradicionales rezagadas respecto de las nuevas realidades que el mercado fue capaz de imponer.
Sin embargo, en los últimos años ha podido observarse que hay una recuperación de la iniciativa por parte de los Estados a través del desarrollo de diferentes programas orientados a equipar, capacitar e incorporar en el territorio escolar las nuevas tecnologías.
Todos ellos dan muestras de la existencia de políticas que buscan acompañar estas transformaciones, sumarlas al mundo de la escuela y orientarlas en una dirección determinada.
Y en éste desafío, la primera preocupación hace a la inclusión digital, y tiene que ver con reducir la brecha entre sectores sociales y entre generaciones en el acceso y el uso que se hace de las nuevas tecnologías. Allí se enmarcan, entre otras cosas, las políticas de equipamiento y conectividad, los programas de una computadora por niño o los planes que apuntan a la adquisición de competencia para el uso de las TICs. Si bien datos recientes del sistema educativo argentino, muestran avances muy importantes en esta dirección, el mapa de la conectividad evidencia que todavía restan pasos importantes para garantizar el acceso a los sectores más postergados de la población, ya sea por razones socioeconómicas que limitan ese acceso, ya sea por su localización geográfica que los coloca fuera del alcance o cobertura del actual mapa de conectividad.
La segunda preocupación se relaciona con los desafíos pedagógicos que implica la introducción de nuevas tecnologías en las escuelas, tanto en términos de las transformaciones del espacio y del tiempo que imponen, como en la reorganización de los saberes y las relaciones de autoridad en el aula. La escuela es una institución basada en el conocimiento disciplinar y en una configuración del saber y de la autoridad previa a las nuevas tecnologías, más estructurada, menos exploratoria y sometida a criterios de evaluación comunes y estandarizados. Por otro lado, las nuevas tecnologías –y su lógica de consumo– parecen funcionar sobre la base de la personalización, la seducción y el compromiso personal y emocional, y lo hacen siempre con una dinámica y una velocidad que entran en colisión con los propósitos y “tiempos” de la enseñanza-aprendizaje de la escuela.
Estas características implican desafíos muy concretos sobre cómo, dónde, cuándo y quiénes se harán cargo de la introducción de estas nuevas tecnologías en el aula, porque se trata de dos lógicas y modos de configuración del conocimiento muy diferentes. No estamos entonces solamente ante un problema de inversión en infraestructura (requisito necesario pero no suficiente en el campo de las TICs) sino también ante una mutación simbólica y cultural que involucra las bases sobre las que se construye la institución escolar.
El debate sobre las nuevas tecnologías y su impacto en el sistema educativo debiera partir de la responsabilidad de las políticas públicas, de los sistemas educativos y de los adultos respecto de los usos y prácticas que se producen en torno a ellas. La noción de responsabilidad (tanto de las instituciones involucradas como de las personas comprometidas en ellas) no implica autoría completa y unívoca de las acciones ni voluntad de control de todo lo que sucede, lo cual no solo se ha vuelto imposible en el marco de formas de producción y circulación de los saberes.
Por estas razones de oportunidad histórica, compromiso con la democratización de la cultura y preocupación por el devenir ético-político de nuestras sociedades, el sistema escolar, basado en una noción de “cultura pública común”, debería ocuparse de garantizar la equidad no solo en el acceso a las nuevas tecnologías sino también a una variedad y riqueza de prácticas de conocimiento. Al mismo tiempo, debería también abordar la cuestión ética y política de la formación de las audiencias y de los nuevos espectadores/
productores de cultura, para plantear otros ejes de debate y de interacción que tengan en cuenta múltiples voces y perspectivas.


HIPERTEXTO


LOS MEDIOS DE COMUNICACION, UNA ALTERNATIVA VIABLE


Desde hace algún tiempo la escuela se encuentra en el centro de múltiples ataques provenientes de diversos sectores de la sociedad mientras que los medios parecen estar atravesando su mejor momento aunque alguna vez, en el pasado, la historia fue diferente y la escuela ocupaba un lugar privilegiado y todo lo que hacía esta institución, lejos estaba de ser discutido por la sociedad sino más bien todo lo contrario.




 Puede entenderse que la escuela en lo que respecta al discurso, es improductiva porque pareciera carecer de la producción del mismo, si bien podemos considerar que alguna vez construyo un discurso, este se perdió a través de la repetición incesante del mismo sin embargo los medios de comunicación se renuevan con una producción discursiva constante.


¿Por que la escuela no construye un discurso?


Porque el discurso no es la mera repetición de palabras o contenidos sino que requiere de una elaboración y de la necesidad de pensar en el otro teniendo en cuenta su cultura y subjetividad.

Que no se entienda que los docentes no trabajan con el discurso y los comunicadores si lo hacen  sino que ambos lo hacen pero existen diferencias entre una y otra práctica discursiva.

                 Cuando cursaba la escuela secundaria recuerdo como la mayoría de los profesores culpaba a los medios de ser los causantes de los problemas educativos y los señalaba como culpables de crear personas incultas. Creo que la tarea docente se encuentra asociada a opiniones instituidas en el seno de la práctica escolar y es necesario construir nuevas experiencias capaces de brindar alternativas a las que ya están naturalizadas.

En el programa de la materia hace alusión a estas representaciones como hegemónicas y que provocan el rechazo o negación de los medios de comunicación por eso es importante desaprender a través de un proceso ciertas prácticas que se encuentran naturalizadas y construir una representación de la comunicación en educación reconociendo ciertas transformaciones culturales y subjetivas que se están produciendo y de las cuales los alumnos parecen saber bastante ya que son sujetos que se han desarrollado en el centro de estas transformaciones y podríamos aprender mucho de ellos si los tenemos en cuenta.

También parece pasar lo mismo con la pedagogía de la transmisión que si bien es criticada de manera constante, está ligada a representaciones naturalizadas que la siguen legitimando en la institución y su historia, ofreciendo un modelo de aprendizaje despersonalizado, lejano, pobre y exhibicionista que solo busca demostrar a los alumnos que el docente sabe sin dejar especio para la duda o equivocación de este sabio.

Es importante considerar que existe un camino alternativo a través de lo que hacen los medios y que la educación no se da solamente  en la escuela sino que los medios de comunicación también son educativos, hasta  más que las instituciones escolares en lo que a mí respecta, entendiendo que debemos aprender de ellos para así recuperar un lugar en la tarea docente, no el lugar histórico que la mayoría de los trabajadores de la educación pretenden recuperar y pareciera no haber existido porque conflictos, la escuela siempre los tuvo y los tiempos son diferentes, es necesario aceptarlo.

EN CUANTO A LOS MEDIOS Y LA COMUNICACION Muy Interesante es el camino de la verdadera comunicación de KAPLUN

Con respecto a las alternativas tecnológicas como por ejemplo el proyecto dialógica creo que permite pensar cambios no muy lejanos en la práctica docente ya que crean espacios para el dialogo y la participación tomando como modelo la mediación pedagógica compartiendo el conocimiento como bien social pero también brindando diferentes tiempos ya que no sería necesario acudir a un establecimiento con una carga horaria como la que se desarrolla en la actualidad sino que podrían pensarse otras opciones, las cuales  seguramente no agradarían a muchos debido a su resistencia a la tecnología, los medios y a cualquier cambio en su quehacer cotidiano.

Para concluir creo que la escuela necesita de los medios ya que sin ellos no tendría posibilidad de crecimiento y aprendizaje de los nuevos procesos de comunicación que se desarrollan con rapidez debido al desarrollo social y tecnológico.




El educador de hoy

Como educadores activos debemos tener en cuenta los efectos de los medios de comunicación: permitir la toma de la palabra por parte de grupos que antes no la tenían. Multiplicando las oportunidades de producción discursiva.

Nuestro desafío como educadores: Dejar de navegar por los relatos, para construir nuevos que garanticen la horizontalidad del mensaje desarrollando interlocutores con estrategias comunicativas, participativas y democráticas.

“Aprendiendo a decir su palabra el hombre ha penetrado la trama misma del proceso histórico. En vez de someterse a una repetición y memorización, huera, de palabras dictadas desde arriba o afuera, el hombre aprende a ‘ad-mirar’ su cultura, primer paso para recrearla, para sentirse creador. La pedagogía se convierte en praxis cultural puesto que la cultura es invención de formas y figuras, sonidos y colores, que al tiempo que la expresan transforman la realidad.” Martín Barbero

"No hay alternativas posibles sin medios pedagógicos, entendidos como los caminos más adecuados para el aprendizaje".

Un video para reflexionar...

HIPERTEXTO DE BITACORA


LOS MEDIOS ESTABLECEN UN CAMINO

 

Pietro Castillo dice que hay dos instituciones en nuestra sociedad, una son los medios de comunicación y otra es la escuela,  que ellas y sus actores atraviesan diferentes momentos.

Por un lado los docentes desde su discurso de la pedagogía de la transmisión aportan                                      conocimientos        a los alumnos pero el  tratamiento despersonalizado              de los temas en                  una presentación de                 manera lineal,                             sin tener en cuenta las                            experiencias, sin recursos expresivos,                     sin anécdotas, palabra sobre palabra, signos sobre signos tiende a despersonalizar el trato a los alumnos, recibiendo innumerables                                  críticas desde por parte de la sociedad.
 
 
 
 
Por el otro lado en los medios, sucede todo lo contrario, nadie se atreve a atacarlos. Los medios son la clave de la transformación planetaria, de ellos sí parece que se aprende. Mientras el docente es desprestigiado, los medios están en plena expansión.

En cuanto a los trabajadores del discurso,  los maestros y los comunicadores sociales tienen un lugar de privilegio en cuanto a ser los transmisores del sentido. Los discursos mediáticos pueden ser interpelados y cuestionados en cuanto a su contenido.

Analizando el sentido de la práctica coincido en que la escuela reproduce una pedagogía de la transmisión a través de las fuentes de legitimación (Institución Educativa, figura del maestro, ciencia). Este lugar es consagrado socialmente por lo tanto goza de legitimidad y es un discurso previsible reproductor de la cultura escolar hegemónica.

Es interesante el camino propuesto por la mediación pedagógica entendida como el tratamiento de los contenidos y las formas de expresión de los diferentes temas a fin de poder hacer posible el acto educativo, dentro del horizonte de una educación concebida como creatividad, participación, expresividad y racionalidad.

La escuela tiene una necesidad de transformación, debido o ligado a su improductividad discursiva y es aquí donde Prieto Castillo señala un camino muy importante, el de
 
 aprender a producir discurso de la manera en que lo hacen los medios,
 
 teniendo en cuenta a su receptor que en la institución educativa podría tratarse de un interlocutor a quien se debe respetar y encontrar la forma más indicada para llegar a él, el discurso no puede ser el mismo para todas las personas debe ser adaptado según las necesidades individuales y esto es lo que producen los medios, un discurso con la capacidad de llegar a todos.

Podemos pensar que el discurso después  se hegemoniza y termina transformándose en el mismo porque los medios son controlados por dos o más grupos económicos y la aplicación de una ley de medios que intenta democratizar este sistema resulta muy complejo pero lo importante es comprender que los medios se preocupan por su público y aunque la finalidad sea distinta a la de la escuela, los docentes podríamos aprender mucho de ellos.
 
 
 
 

Creo que existen ciertas ideas o representaciones que en la práctica docente se oponen al ingreso de los medios en la escuela y que suelen desprestigiarlos, viéndolos como una amenaza a su tarea o una invasión.

La educación debe evolucionar y esta evolución debe estar asociada a la expansión de los medios de comunicación como así también al desarrollo de la tecnología pero no es lo mismo dotar de instrumentos digitales a la institución que trabajar en el desarrollo de procesos de comunicación.

La educación necesita de la comunicación.